Un diamante de verdad para un matrimonio de mentira
Gabriel necesitaba con urgencia alguien que estuviera dispuesto a pasarse por su prometida, y la candidata perfecta era Jennifer Carlton, una antigua amiga que lo conocía desde antes de convertirse en un inaccesible millonario. Jen nunca confundiría un teatro con sentimientos reales, y si para interpretar el papel tenía que irse de vacaciones a la Toscana, mejor que mejor.
Jen le seguiría el juego, pero solo para demostrarle que era inmune a sus encantos. Sin embargo, fingir ser la prometida de Gabriel resultaba demasiado fácil, casi tan fácil como acabar compartiendo su cama. ¿Qué daño podía hacer una dulce concesión? Siempre que lograra mantener la pasión bien separada del corazón, claro...