Este trabajo aborda el proceso de amparo, un mecanismo crucial para
la protección de los derechos fundamentales, vinculado con la tutela
urgente. Este proceso se ha convertido -como diría Véscovi (1988)-
en un mecanismo de vigilia permanente para que todo ciudadano
pueda recurrir a él cuando advierta la afectación de sus garantías constitucionales.
Se ha diseñado un camino sumarísimo para alcanzar una
respuesta pronta frente a la amenaza o vulneración del derecho fundamental
denunciado; sin embargo, nuestra realidad supera la propuesta
teórica-normativa, pues la demora en la tramitación de los procesos
constitucionales es una constante alarmante.